Acercando la justicia y los derechos al corazón de las comunidades
Una jornada de liderazgo e intercambio en Huehuetenango
Hay distancias que van mucho más allá de los kilómetros que separan a un municipio de la cabecera departamental. Durante años, para muchas mujeres rurales, las puertas de las instituciones públicas han parecido lejanas, ajenas o difíciles de alcanzar. Sin embargo, ese camino de Malacatancito hacia la ciudad de Huehuetenango no fue solo un trayecto en carretera: fue un puente directo hacia el ejercicio pleno de su ciudadanía, su dignidad y su libertad.
Tierra Nueva ONG coordinó para que una delegación de mujeres líderes emprendieran un viaje de intercambio institucional para encontrarse con representantes de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), la Secretaría Presidencial de la Mujer (SEPREM) y ONU Mujeres y poder establecer un momento de diálogo.
El propósito de la jornada fue claro: tejer redes de protección, romper el aislamiento y dotar a cada participante de herramientas concretas para defender sus derechos, prevenir la violencia basada en género y asumir roles activos de liderazgo en sus comunidades.

Del conocimiento a la acción
La jornada inició en las instalaciones de la PDH, donde el equipo técnico abrió un diálogo transparente sobre el mandato constitucional de la institución, las rutas de atención inmediata y los mecanismos para presentar denuncias ante cualquier vulneración de derechos. Para las participantes, este espacio permitió derribar dudas históricas y comprender que la protección estatal es un derecho exigible.
Posteriormente, en la Gobernación Departamental, el diálogo continuó con SEPREM y delegadas de los proyectos de ONU-Mujeres en Huehuetenango. Allí se abordaron las políticas públicas para la igualdad de género, las iniciativas de empoderamiento económico y el papel fundamental de las Direcciones Municipales de la Mujer (DMM). Las líderes intercambiaron sus realidades, sus desafíos cotidianos y la urgencia de ocupar espacios donde se toman las decisiones que afectan sus vidas y las de sus hijas e hijos.

La voz de las protagonistas
Al finalizar el encuentro, las participantes plasmaron sus impresiones en pequeños mensajes que resumen la esencia transformadora de este viaje:
“Excelente actividad, olvidar un poco el trabajo de la casa y aprender mucho lo que no sabíamos y poder ponerlo en práctica en nuestras comunidades.”
“Adquirimos muchos conocimientos sobre nuestros derechos que a veces uno desconoce; nos ayuda para saber a dónde abocarnos en algún caso que se requiera.”
“Hoy aprendí cosas que aún tenía la idea, pero no las tenía claras. Ahora mis dudas están resueltas... Me pareció muy lindo y me motiva a seguir adelante.”

Transformación, compromisos y visión a futuro
Esta visita demostró que cuando las mujeres conocen las rutas de atención y entienden el funcionamiento de las instituciones, la incertidumbre da paso a la seguridad. El mayor logro de esta jornada no solo reside en la teoría aprendida, sino en la confianza sembrada. Once mujeres regresaron a Malacatancito convertidas en multiplicadoras de conocimiento, listas para orientar a otras mujeres, acompañar casos de vulnerabilidad y fortalecer la organización comunitaria.
Cuando una mujer reconoce su valor, comprende sus derechos y sabe a dónde acudir, no solo cambia su vida: se transforma el presente y el futuro de toda su comunidad















